En la resolución de delitos, la justicia requiere contar con las mejores herramientas y apoyarse en una disciplina esencial: la investigación forense, respaldada por suministros forenses de calidad que permiten un análisis confiable de la evidencia.

Mediante un conjunto de métodos y técnicas científicas, esta práctica permite a los especialistas recopilar y examinar pruebas vinculadas a un crimen, con el fin de obtener pistas que ayuden a comprender lo ocurrido en la escena y trazar el perfil de un posible sospechoso. Empresas como Zogbi, distribuidora de material forense, proporcionan los equipos y recursos necesarios para garantizar un trabajo preciso y profesional.

¿Qué es la investigación forense?

La investigación forense es una rama multidisciplinaria que combina saberes científicos y tecnológicos para estudiar y evaluar la evidencia relevante dentro de un proceso criminal.

Su propósito central es esclarecer la verdad objetiva sobre lo sucedido en un delito y aportar pruebas sólidas que se presenten ante los tribunales como respaldo del procedimiento judicial.

Esta disciplina abarca todo tipo de crímenes susceptibles de investigación, desde los que dejan evidencia física —como homicidios— hasta los que se relacionan con el entorno digital, por ejemplo, fraudes financieros o ciberataques.

Métodos y técnicas de investigación forense

La labor forense integra distintas técnicas y metodologías para recolectar, preservar y analizar pruebas encontradas en la escena de un crimen. Entre ellas se encuentran:

  • Análisis de ADN (sangre, fluidos, huellas dactilares).
  • Balística (identificación de armas y trayectorias de disparo).
  • Toxicología (detección de sustancias químicas o venenos).
  • Odontología forense (estudio de restos dentales).
  • Reconstrucción de accidentes.
  • Informática forense (dispositivos de almacenamiento, computadoras y otras tecnologías).

Estas herramientas no solo resultan clave para esclarecer hechos delictivos, sino también para prevenir futuros crímenes y exonerar a personas que han sido acusadas injustamente.

Utilidad en la justicia criminal

Además de la identificación y recolección de evidencias, la investigación forense permite realizar análisis científicos que generan pruebas verificables y confiables con varios objetivos:

Apoyar las investigaciones policiales

La labor forense representa un respaldo fundamental para las fuerzas del orden en la resolución de delitos. Las pruebas recolectadas y estudiadas ayudan a reconstruir los hechos y, en consecuencia, a identificar a los responsables.

Garantizar procesos judiciales justos

Gracias al uso de pruebas científicas, la investigación forense contribuye a que los tribunales actúen con precisión y claridad, eliminando dudas sobre la culpabilidad o inocencia de un acusado.

Ejemplos notables incluyen el caso del asesino en serie Ted Bundy, condenado gracias a evidencias como una coincidencia dental, huellas de sus zapatos y fibras de ropa halladas en su automóvil. Otro caso emblemático es el de O. J. Simpson, donde las coincidencias de ADN resultaron determinantes.

Estos ejemplos reflejan cómo la ciencia forense puede ser decisiva en establecer la responsabilidad penal y garantizar que se haga justicia de manera objetiva.